martes, 9 de junio de 2009

Conductores y cuentakilómetros


Este mediodía, en las noticias de 'cuatro', hablando del asunto de Valencia:

"...han sido requeridos los cuentakilómetros de los automóviles y de los conductores...", es posible que no sea literal, a pesar del entrecomillado, pero es lo que he oído, y juraría que lo que ha dicho el periodista.

Sé, claro, de la existencia de los marcapasos, y de los podómetros, pero que los conductores lleven cuentakilómetros..., ¿alguien va a querer ser taxista, chofer o piloto? ¿A los camioneros y conductores de autobús les van a poner tacógrafo?, ¿a los pilotos de avión caja negra?

Muerte digna


Que la vida sea digna.

¿No será esta condición necesaria, al menos?

Con una vida digna, ¿no será más fácil que la muerte sea digna?



sábado, 30 de mayo de 2009

Método de selección y reconciliación política


En este caso no es relectura, simplemente que ayer viernes tomé de la biblioteca del centro algunos libros con el fin de, durante el fin de semana, hacer alguna referencia o proponer alguna actividad con alguno de ellos en el blog de la biblioteca escolar -que administro-.

Uno de esos libros fue Los viajes de Gulliver, de Jonathan Swift, en la edición de la colección Tus libros, de Anaya -1ª edición en esa colección, Madrid, enero 1982-.

Lo abrí y mire usted por donde me encuentro con lo siguiente, puedo prometer y prometo que así sucedió -¿casualidad o causalidad?, yo tiendo siempre a inclinarme por lo segundo-..., página 207, explica cómo reconciliar a los partidos de un país cuando andan a la greña:

"...ofrecía un invento maravilloso. He aquí el método: se toman cien dirigentes de cada partido y se mezclan por parejas tales que las dos cabezas sean del tamaño más aproximado posible; que luego dos diligentes operadores sierren al mismo tiempo el occipucio de cada pareja de tal modo que los dos cerebros queden unidos de la misma manera; intercambiándose los occipucios así cortados, aplicando cada uno a la cabeza del colega del otro...".

Y claro, tuve que seguir, en la página siguiente, no pude resistir intentar satisfacer mi natural curioso, en la que da la explicación:

"...Pues razonaba así: Que dejando que las dos mitades de cerebro discutieran el asunto entre sí en el recinto de un solo cráneo, pronto llegarían a algún entendimiento, y producirían aquella mesura y uniformidad de pensamiento que tanto se ansía ver en las cabezas de quienes imaginan que sólo han venido al mundo a contemplar y gobernar sus movimientos; y en cuanto a aquello de que los cerebros de los jefes de partido difieren en cantidad o calidad, el doctor nos aseguraba, apoyándose en sus acontecimientos, que era pura bagatela."

Y vine al principio del capítulo, para saber dónde me encontraba y de qué trataba.

Resulta que el viajero está de visita en Balnibarbi, donde es recibido en la escuela de proyectistas políticos, lugar en que lo pasa bastante mal pues los profesores de la misma estaban totalmente fuera de sus cabales:

"...Andaban aquellos infelices discurriendo planes para persuadir a los monarcas a elegir a sus privados en razón de su sabiduría, capacidad y virtud; para enseñar a los ministros a tener en cuenta el bien público; para recompensar el mérito, los grandes talentos y los servicios notables; para instruir a los soberanos a que sepan cuáles son sus verdaderos intereses, haciéndoles ver que se apoyan en los mismos cimientos que los de su pueblo;... y otros muchos imposibles y quiméricos dislates que nunca antes cabeza humana fue capaz de concebir..."

Como se ve, todo ya superado hace tiempo, por lo que pido humildes disculpas por lo innecesario de la cita, sólo buscaba divertimento y disfrutar compartiendo el satírico humor de Swift.

(Capítulo 6 de la Tercera Parte, Viaje a Laputa, Balnibarbi, Glubbdubdrib, Luggnagg y Japón).

jueves, 28 de mayo de 2009

XXI: Siglo de la ecología

Tengo, últimamente, la costumbre de releer, ¿por qué? ¡vaya usted a saber! La verdad es que no es nueva, esta costumbre me refiero, lo que tiene de nuevo es la iteración, la insistencia. En otras ocasiones releía alguna, o algunas partes, incluso un libro entero, pero luego pasaba a algo nuevo y transcurría algún tiempo, bastante, antes de releer otro. Desde hace algún tiempo, este curso (escolar, no político), sin embargo, tengo que tener, parece una necesidad, varios libros en danza, algo nuevo y algo viejo... No, no voy a decri y algo azul.

Ahora le ha tocado turno al libro que da título a esta entrada XXI: Siglo de la Ecología, de Joaquín Araújo, y que lleva el sugerente subtítulo de Para una Cultura de la Hospitalidad -editorial Espasa Calpe. Madrid, 1996-, que fue finalista del Premio Espasa Hoy en ese año.

Esta mañana me he encontrado con esto, en la página 89, que me ha recordado situaciones recientes:

Con todo, resulta manifiestamente clara la incapacidad del medio natural para absorber nuestras obsesiones de expansión. Lo afirma un diagnóstico científico aceptado por cualquiera medianamente informado. "La utilización humana de muchos recursos esenciales y la generación de muchos tipos de contaminantes han sobrepasado ya las tasas que son físicamente sostenibles. Sin reducciones significativas en los flujos de materiales y energías, habrá en las décadas venideras una incontrolada disminución per cápita de la producción de alimentos, el uso energético y la producción industrial", nos recuerda Meadows en su Más allá de los límites del crecimiento.

Decía que me ha recordado otras situaciones recientes, sí. Se puede tildar de catastrofista la opinión del autor, no sé, quizá para una parte sí, pero igual pasaba con el tema de la construcción, eran bastantes, muchas, las voces que venían anunciando que no era posible que el estado de las cosas aguantase mucho tiempo y se las tildaba de agoreras... Hasta que nos ha explotado en las mismísimas, y ahora, tanto quienes nos han abocado a esa situación como quienes no tuvimos nada que ver -más alla de callar y/o sólo protestar en conversaciones de bar- tenemos que pagarlo, aunque, como siempre, hay quien ha sabido guardar la ropa.

Así, llegará un día en que se cumpla el pronóstico sobre las reservas naturales y el estado del medio que nos rodea, ya sea entorno mediato o inmediato...

A mi alumnado suelo ponerles un ejemplo, bastante claro creo, que suele dejarlo sorprendido al principio: propongo que piensen qué pasaría si toda persona que vive en la India utilizase papel higiénico... Casi mil doscientos millones de personas que, en su mayoría, no lo utilizan por razones económicas -un rollo viene a suponer casi el salario diario de aproximadamente el 75 % de la población- y/o culturales. Por no hablar de y añadir China y los países árabes, otro montón de millones de culos huérfanos de papel.

¿Veis la montaña?

jueves, 14 de mayo de 2009

A vueltas con la escuela y los ordenadores

Yo no creo que sea necesario dotar a cada alumna y alumno -no se nos olvide el lenguaje coeducativo y políticamente correcto- con un ordenador portátil que, además, podrá llevarse a casa -según parece y he oído-; pienso que sería suficiente con dotar a las centras y los centros con el número necesario de equipos para trabajar en grupo-clase, ordenadores que pueden estar en un aula específica y que, al ser portátiles, podemos llevar y traer a las distintas aulas, a la biblioteca, o trabajar en la específica… Con el dinero que se ahorraría la administración podría dotarse a los centros -esta vez sin bromas- del personal necesario, por ejemplo cubrir las sustituciones siempre y de forma más rápida para liberar al profesorado que queda en el centro, personal de administración y servicios… Estoy en un colegio rural -que engloba dos localidades-, compartimos la administrativa con otro centro, no hay quien atienda el teléfono ni la puerta -el profesorado está en sus respectivas aulas, claro…-, en la localidad en la que yo estoy tenemos dos ordenadores -uno en el aula de P.T. y otro en la sala de profesores, ambos ya un poco pasados- para todo el profesorado, seis maestras y maestros más las y los que se desplazan, el curso pasado solicitamos ser centro TIC -modalidad gestión, e.d., “básica”- con la elaboración del correspondiente proyecto, y se nos denegó.

Pero en fin, total, ¡hay dinero de sobra! ¿o no?

Según he oído no, según parece sí, o lo va a haber muy pronto, o algo pasa...

No obstante, si se fuese a hacer algo parecido al Plan Ceibal no pondría tantas pegas, incluso es posible que ninguna, pero me parece que 'nones'.

Copio y pego el primer comentario que hay en el artículo http://elbonia.cent.uji.es/jordi/2009/05/13/el-plan-zapatero/:

"Las diferencias del Plan Escuela 2.0 de ZP con el plan Ceibal de Uruguay son muchas. Algunas de ellas son:

- Plan Ceibal: Es un proyecto pionero (2005), planteado con transparencia, diálogo y mucha participación ciudadana. Basado en el proyecto OLPC con software libre y un apoyo explícito a la cooperación internacional y la solidaridad hacia los países menos desarrollados.


- Plan ZP: Es un proyecto sacado de la manga justo antes de las elecciones europeas, sin ninguna información, con software privativo, y con unos acuerdos secretos con empresas concretas (Microsoft, Intel, etc.)



Otros artículos del mismo sitio:

martes, 5 de mayo de 2009

El mundo: responsabilidad compartida

...La industria bélica cuenta con el poder suficiente para acabar con nuestra civilización.

El deterioro del medio físico pone en peligro la especie humana.

La degradación del medio social (léase injusticia, terrorismo, delincuencia, insolidaridad) amenaza la convivencia.

La desigual parcelación del mundo provoca que millones de seres humanos se mueran de hambre todos los años...

 

Ciertos sistemas, instituciones y personas se convierten en lo absoluto y pueden precipitar al mundo hacia su destrucción. El mal, en el fondo, está en que aquí y allá el mundo está gobernado, descansa sobre los hombros de personas que no han llegado a ser adultas; se endiosan y no son capaces de dominar su propio poder; sucumben a él y caen víctimas de otras cosas.

 

Hay, pues, motivos para el pesimismo. Pero no los hay para la deserción. Nadie tiene derecho a desentenderse del mundo, porque nadie es inútil o está de balde en él. El mundo, su presente y su futuro, es responsabilidad de todos. Todos debemos salir de nuestro escondite y unirnos para buscar la solución más adecuada para este caos del mundo. Comienza a superar el egoísmo, los prejuicios, las ideologías, y entonces estarás dando “vida” al mundo y haciéndole más feliz. [El subrayado es mío].

 

Félix J. Moratiel Villa.

lunes, 23 de marzo de 2009

Ciencia y vida. Sabiduría, bondad, humildad.

Decía ayer domingo "...y salí con algún libro más de los que iba a recoger, como casi siempre."

Ese libro fue La ciencia y la vida, transcripción realizada por Olga Lucas de las conversaciones entre Valentín Fuster y José Luis Sampedro, reunidos en el castillo de Cardona para charlar y "hacer un libro" en agosto de 2007.

He empezado a leerlo, ya terminé uno de los que tenía entre manos y que me absorvía, y transcribo, yo a mi vez, aquí (no sé si esto se considera "...reproducción... parcial de esta obra por cualquier medio o procedimiento", de ser así, se me avise y retiro el comentario) parte de la introducción firmada por Olga Lucas.

Me parece una buena reflexión sobre la sabiduría, la bondad y la humildad.

"Si tuviera que elegir una única palabra para definir a Valentín Fuster, a José Luis Sampedro y a sus conversaciones, elegiría 'sabiduría'. Son sabios porque ambos persiguen la sabiduría, conscientes de no alcanzarla. Si se me permitiera una segunda palabra, pondría 'bondad' en el sentido machadiano del término. Son buenos porque ambos viven con responsabilidad su profesión y su lugar en la sociedad, ambos tienen el sentido del deber humano como contrapartida al derecho humano, es decir, distinguen entre derechos, deberes y valores humanos...

Tal vez alguien eche en falta el adjetivo 'humilde'. Sí, lo son, pero después de haberlos descrito como sabios, hablar de su humildad sería una redundancia. ¿Acaso puede alguien concebir a un sabio petulante, arrogante, sentando cátedra en posesión de la verdad?..."


La ciencia y la vida, Valentín Fuster y José Luis Sampedro con Olga Lucas. DEBOLSILLO, Random House Mondadori. Barcelona, 2009.

domingo, 22 de marzo de 2009

Bondad, maldad y mercadotecnia

El viernes fui a recoger unos libros que teníamos encargados en una librería y, como siempre que entro en una -y dispongo de algo de tiempo, en este caso bastante-, me puse a curiosear. Encontré bastantes cosas de mi interés, como siempre, y salí con algún libro más de los que iba a recoger, como casi siempre.

Entre los que llamaron mi atención, en la sección de literatura juvenil, destaco "Aprendiendo a ser mala", de Pablo Mérida. No, no fue con éste con el que salí de más. Se me ocurrió darle la vuelta para leer lo que había escrito en la cubierta posterior y me encuentro con esta perla, cito textualmente:

"Si estás harta de la rutina y sueñas con que pase algo extraordinario en tu vida... no lo dudes más: ha llegado el momento de convertirte en una chica mala."

Pienso que es sólo un recurso de la editorial (La Esfera de los Libros) para llamar la atención de las jóvenes, y los jóvenes, para que adquieran el libro; y aquí vino mi reflexión: para captar lectoras y lectores, para llamar la atención sobre un libro, para venderlo, ¿hay que decir que se va a enseñar a ser mala? (no incluyo, en esta reflexión, el título que da el autor, que puede tener otras intenciones y otro significado, tendría que haber leído el libro y no lo he hecho), para que suceda algo interesante, extraordinario, en nuestra vida, ¿hay que convertirse en, ser, una chica mala? Entonces, ¿lo mismo es también válido para el otro género?

Tal como están las cosas no creo que la editorial ha estado muy "fina"; en lo de "ser mala" (y por ende "malo") caben muchas cosas.

Supongo que es que a las buenas, y a los buenos, no les ocurren cosas interesantes, extraordinarias en sus vidas.

Y es que, la bondad, no vende: es ordinaria, aburrida, sin interés.

sábado, 14 de marzo de 2009

Segunda venida

A este paso voy a tener que cambiar el título del blog a "El Guadiana de Quasiángel".
Bueno, aquí estoy de nuevo, con la intención de que no pase tanto tiempo hasta la próxima .
En esta ocasión propongo una serie, para pensar un poco:
1, 2, 1000, 3, 6, 8, 10, 11, 12, ...
Un pensativo saludo.
(Deja la solución en un comentario, si te parece, yo te contestaré).

miércoles, 2 de julio de 2008

Al terminar el curso...

No intento enseñar en el sentido de adoctrinar; intento mostrar mi oficio y generar ideas en quienes me siguen, ideas provocadas por lo que han oído. He sido profesor y he enseñado durante mucho tiempo en universidades y fuera de ellas. Mi pedagogía siempre se reducía a dos palabras: amor y provocación. Hay que querer a las personas a quien se dirige uno y yo quería a mis alumnos... Hay que provocar en el que escucha que piense por su cuenta. No hay que adoctrinar, hay que provocar... La tercera palabra, después de amor y provocación, consecuencia de ambas, es la autenticidad.

Escribir para vivir. José Luis Sampedro.

(La cursiva no es mía, figura así en el original)

martes, 1 de julio de 2008

CREDO PERSONAL

Creo en la Vida, Madre Omnipotente,
creadora de los cielos y la Tierra.
Creo en el Hombre, su hijo adelantado,
concebido en creciente evolución,
progresando a pesar de los Pilatos
que inventaron sus dogmas reaccionarios
para aplastar la Vida y sepultarla.
Pero la Vida siempre resucita
y el Hombre sigue en marcha hacia el futuro.
Creo en los horizontes del Espíritu
y en la energía cósmica del mundo,
creo en la Humanidad siempre adelante.
Creo en la Vida perdurable.

Amén.

José Luis Sampedro. Escribir para vivir.

martes, 10 de junio de 2008

La tierra de Alvargonzález

"...En las pequeñas ciudades las gentes se apasionan del juego y de la política como en las grandes del arte y de la pornografía -ocios de mercaderes-, pero en los campos sólo interesan las labores que reclaman la tierra y los crímenes de los hombres."

...

"Siempre que trato con hombres del campo pienso en lo mucho que ellos saben y nosotros ignoramos, y en lo poco que a ellos importa conocer cuanto nosotros sabemos."

...

"...porque el pueblo no olvida nunca lo que brilla y truena."

...

"Mucha sangre de Caín tiene la gente labradora..."

...

"La maldad de los hombres es como la Laguna Negra, que no tiene fondo."

...

"...porque a los malvados muerde la culpa cuando temen el castigo de Dios o de los hombres; pero si la fortuna ayuda y huye el temor, comen su pan alegremente, como si estuviera bendito.
Mas la codicia tiene garras para coger, pero no tiene manos para labrar."


Antonio Machado

Proverbios y cantares

XVI


El hombre es por natura la bestia paradójica,

un animal absurdo que necesita lógica.

Creó de nada un mundo y, su obra terminada,

"Ya estoy en el secreto -se dijo-, todo es nada".


Antonio Machado

lunes, 9 de junio de 2008

Botijos, cántaros, negocios y crisis

Después de tanto tiempo sin aparecer por aquí me voy a atrever a reiniciar el contacto con una propuesta para los que quieran hacer dinero con cierta rapidez.

Crea una empresa de construcción, de botijos por ejemplo.

Dedícate durante un tiempo a fabricar botijos, sigamos con el caso, muchos botijos, miles de botijos, ya puestos, ¡sin miseria, millones de botijos!, y ponlos en el mercado. No te importe que no hagan falta y que haya más botijos que personas necesitadas de ellos, siempre puede haber quien quiera tener dos, o tres, o... para presumir (¡Tengo un botijo en plena Puerta del Sol de Madrid queeee...! ¡Pues tengo yo uno en la costa...!) o revenderlos (Te vendo el botijo que tengo en Granada, a quince minutos de la Universidad -para cuando vaya a estudiar tu chiquilla, para que tenga el agua fresquita siempre a mano-, por... ¡chis!, y eso por ser tú) y especular con ellos (aunque para ello será necesaria una conveniente campaña, eso sí, secreta, de esas de "no se lo digas a nadie, pero...").

Que llega el día que no los vendes y tienes que comerte con patatas los botijos y a ti los botijos no te entran ni con patatas... pues nada, nada, no te preocupes, a tratar con el Gobierno, Local, Comarcal, Provincial, Regional o Central, que alguno entrará y te comprará los botijos -por supuesto al precio que tú fijes, estaría bueno que el precio, además, lo fuesen a poner ellos... ¡encima de hacerles un favor!-. ¿Crisis?

De esta manera, tú te haces con un buen dinerito, honrado, por supuesto, fruto de tu trabajo, y luego que el gobierno gestione los botijos como buenamente pueda... eso sí, sin venderlos muy baratos para que el precio no baje y no se rompa el mercado y, de esta forma, no perjudicar a los demás fabricantes de botijos, aunque, si los perjudica, ¡qué coooooo........ntra, que se hubiesen espabilao! ¿Quién dijo crisis? Ellos tendrán crisis...

No es culpa tuya ser 'tan tonto' y no darte cuenta de que tanto botijo no hay quien lo venda, que algún día el botijo del pitorro de oro se rompería.

Que quieres volver a las andadas, pues nada, pero esta vez nada de botijos, esta vez, esta veeeezzzz... que sean cántaros, eso, cántaros, que seguro que... que seguro que como sigues siendo 'tan tonto'... pues será igual que se de bien o mal; que se te da bien, pues ganancias pa' ti (eso sí, en negro, pa´l Gobierno ni un céntimo, bueno, un poco sí, para que no se mosquee mucho y te joda poco), que no, pues que el Gobierno se haga cargo, y ganancias pa'l tonto... Que este tonto nunca pasa una crisis.

¡Qué crisis, ni qué niño muerto de crisis!

martes, 15 de abril de 2008

Paradojas




Las fotos no son mías, me han llegado en un correo electrónico con otras bajo el título "Imágenes que circulan por internet".

Matemáticas cotidianas

Sin palabras.


La foto no es mía, me ha llegado en un correo electrónico con otras bajo el título "Imágenes que circulan por internet".

miércoles, 2 de abril de 2008

Más de lo anterior, o sea, de la entrada siguiente...

Me manda otro correo, la misma persona, en el que en documento adjunto me envía lo siguiente... También lo he buscado, claro, resulta que apareció en XLSemanal del 16 al 22 de marzo.


Subvenciones, maestros y psicopedagilipollas. Arturo Pérez-Reverte

Me sigue sorprendiendo que se sorprendan. O que hagan tanto paripé, cuando en realidad no les importa en absoluto. Ni a unos, ni a otros. Y eso que todo viene seguido, como las olas y las morcillas. La última –estudio internacional sobre alumnos de Primaria, o como se llame ahora– es que el número de alumnos españoles de diez años con falta de comprensión lectora se acerca al 30 por ciento. Dicho en parla normal: uno de cada tres críos no entiende un carajo de lo que lee. Y a los 18 años, dos de cada tres. Eso significa que, más o menos en la misma proporción, los zagales terminan sus estudios sin saber leer ni escribir correctamente. Las deliciosas criaturas, o sea. El báculo de nuestra vejez.

Pero tranquilos. La Junta de Andalucía toma cartas en el asunto. Fiel a la tradicional política, tan española, de subvenciones, ayudas y compras de voto, y además le regalo a usted la Chochona, la manta Paduana y el paquete de cuchillas de afeitar para el caballero, a los maestros de allí que «se comprometan a la mejora de resultados» les van a dar siete mil euros uno encima de otro. Lo que demuestra que son ellos quienes tienen la culpa: ni la Logse, ni la falta de autoridad que esa ley les arrebató, ni la añeja estupidez analfabeta de tanto delincuente psicopedagógico y psicopedagocrático, inquilino habitual, gobierne quien gobierne, del ministerio de Educación. Los malos de la película son, como sospechábamos, los infames maestros. Así que, oigan. A motivarlos, para que espabilen. Que la pretendida mejora de resultados acabe en aprobados a mansalva para trincar como sea los euros prometidos –una tentación evidente–, no se especifica, aunque se supone. Lo importante es que las estadísticas del desastre escolar se desplacen hacia otras latitudes. Y los sindicatos, claro, apoyan la iniciativa. Consideren si no la van a apoyar: ya han conseguido que a sus liberados, que llevan años sin pisar un aula, les prometan los siete mil de forma automática, por la cara. Y más ahora que, de aquí a tres años, con los nuevos planes de la puta que nos parió, un profesor de instituto ya no tendrá que saber lengua, ni historia, ni matemáticas. Le bastará con saber cómo se enseñan lengua, historia y matemáticas. Y más si curra en España: el único país del mundo donde los profesores de griego o latín enseñan inglés.

Así, felices de habernos conocido, seguimos galopando alegremente, toctoc, tocotoc, hacia la nada absoluta. Todavía hay tontos del ciruelo –y tontas del frutal que corresponda– sosteniendo imperturbables que leer en clase en voz alta no es pedagógico. Que ni siquiera leer lo es; ya que, según tales capullos, dedicar demasiado tiempo a la lectura antes de los 14 años hace que los chicos se aíslen del grupo y descuiden las actividades comunes y el buen rollito. Y eso de ir por libre en el cole es mentar la bicha; te convierte en pasto de psicólogos, psicoterapeutas y psicoterapeutos. Cada pequeño cabrón que prefiere leer en su rincón a interactuar adecuadamente en la actividad plástico-formativo-solidaria de su entorno circunflejo, por ejemplo, torpedea que el día de mañana tengamos ciudadanos aborregados, acríticos, ejemplarmente receptivos a la demagogia barata, que es lo que se busca. Mejor un bobo votando según le llenen el pesebre, que un resabiado culto que lo mismo se cisca en tus muertos y vete tú a saber.

El otro día tomé un café con mi compadre Pepe Perona –«Café, tabaco y silencio, hoy prohibidos», gruñía–, que pese a ser catedrático de Lengua Española exige que lo llamen maestro de Gramática. Le hablé de cuando, en el cole, nos disponían alrededor del aula para leer en voz alta el Quijote y otros textos, pasando a los primeros puestos quienes mejor leían. «¿Primeros puestos? –respingó mi amigo–. Ahora, ni se te ocurra. Cualquier competencia escolar traumatiza. Es como dejar que los niños varones jueguen con pistolas y no con cocinitas o Nancys. Te convierte en xenófobo, machista, asesino en serie y cosas así». Luego me ilustró con algunas experiencias personales: una universitaria que lee siguiendo con el dedo las líneas del texto, otro que mueve los labios y la cabeza casi deletreando palabras… «El próximo curso –concluyó– voy a empezar mis clases universitarias con un dictado: Una tarde parda y fría de invierno. Punto. Los colegiales estudian. Punto. Monotonía de lluvia tras los cristales. Después, tras corregir las faltas de ortografía, mandaré escribir cien veces: Analfabeto se escribe sin hache; y luego, lectura en voz alta: En un lugar de la Mancha, etcétera». Lo miré, divertido. «¿Lo sabe tu rector?». Asintió el maestro de Gramática. «¿Y qué dice al respecto?». Sonreía mi amigo, malévolo y feliz, encantado con la idea; y pensé que así debió de sonreír Sansón entre los filisteos. «Dice que me van a crucificar.»
Para ver el texto:


Página del autor:

http://www.capitanalatriste.com/index.htm

lunes, 31 de marzo de 2008

Decencia y docencia

Tengo cantidad de cosas en el teclado, si no edito no es porque me falte qué decir... Todo llegará, ahora me escapo un momento para editar esta entrada, el texto me lo han mandado por correo electrónico. Lo he buscado, es del diario ABC de Sevilla del día 26 del corriente, copio y pego.


La decencia de la docencia. Fernando Iwasaki


COMO es de dominio público, la Junta de Andalucía pretende combatir el fracaso escolar ofreciéndole a los profesores un incentivo de siete mil euros, siempre y cuando se comprometan a aprobar a más alumnos. Puedo imaginar lo bien que le vendrían esos siete mil euros a nuestros maestros, porque sus salarios están congelados desde hace años y porque muchos de ellos tendrán deudas e hipotecas como todo el mundo. Sin embargo, en un gesto que les honra y que no quiero dejar de elogiar, la mayoría de profesores andaluces ha rechazado el soborno de la Junta. Es la mejor noticia que podíamos recibir.
Quiero creer que las eminencias educativas de la Junta son cándidas —para no dudar de su honradez— o que han caído en la demagogia —para no dudar de su inteligencia— pues si un maestro aceptara esos siete mil euros, estaría admitiendo «de facto» que sus evaluaciones eran incorrectas, arbitrarias y deshonestas, porque ningún profesor que ya cumple con su deber necesita que lo estimulen con siete mil euros para hacerlo mejor. Por lo tanto, la sola ocurrencia de ofrecer un incentivo económico ya era un insulto, un menosprecio y una denigración contra el estamento docente.
Durante los años 70, quienes estaban a favor de una pedagogía progresista propugnaban una «conciencia crítica» que le diera sentido al conocimiento, porque entonces se creía que la ciencia, el arte y las humanidades tenían que ser continuamente cuestionadas por el educando y los educadores. ¿Qué ha ocurrido con esa generación? ¿Ningún profesor o alumno socialista de aquellos años ha sobrevivido? No me extrañaría que hubieran muerto de asco, porque lo que la Junta de Andalucía está haciendo contra la educación es de vergüenza: ni conocimientos, ni «conciencia crítica», ni nada que se le parezca. Sólo seiscientos euros para los alumnos que asistan a clase y siete mil euros para los profesores que quieran aprobarlos por asistir.
Uno de los métodos más seguros para conseguir una baja laboral por esquizofrenia, consiste en ver los últimos episodios de la serie «Cuéntamente cómo pasó» e inmediatamente cambiar a «Fama», «Gran Hermano» o «La isla de los famosos». Y entonces viene la pregunta del Tranxilium: ¿Cómo un país tan progresista, solidario y políticamente correcto como el de la serie, se convirtió en el refugio de cretinos, pelagatos y cacasenos de los concursos? El problema es que en lugar de escuchar a los maestros, hay gobernantes que prefieren que el problema lo resuelvan los guionistas de teleseries.
No se me escapa que el pensamiento y la ideología de los profesores son de lo más diversas, pero la grandeza de su gesto radica en que les une la integridad, el decoro y la coherencia. Así, maestros progresistas y conservadores, creyentes y no creyentes, jóvenes y veteranos, interinos y con plaza, todos se han indignado moralmente porque el vergonzante plan de calidad de la Junta atenta contra su propia deontología profesional. Es decir, recibir dinero a cambio de aprobar a un estudiante que no merece aprobar. Es como si a un médico se le pagara para que engañe a sus enfermos diciéndoles que están sanos. Es como si a una mujer maltratada se le diera dinero para que niegue las palizas. Es como si a un juez se le sobornara para que dicte una sentencia injusta.
No hay estamento más maltratado que el de la enseñanza, pues a la destrucción de su autoridad, al menoscabo de su salud física y mental, a las agresiones de padres y alumnos, y a la pérdida del poder adquisitivo de sus salarios, se ha sumado el desprecio de una Junta de Andalucía que encima esperaba que se vendieran por un plato de lentejas.
Me haría ilusión que a los maestros y profesores les constara que su conducta nos devuelve la confianza en la enseñanza pública y que nos han enseñado con el ejemplo. Con la decencia de la docencia y viceversa.


Para ver el texto:


Página del autor:



Uno hace las cosas porque las siente, porque cree que están bien, porque está convencido de que hace lo correcto, porque eso es lo que tiene que hacer... pero se agradece que alguien lo note, lo agradezca y lo dé a conocer.

Por el momento nada más sobre los incentivos, algún día puede ser que siga...

sábado, 8 de marzo de 2008

Para las víctimas, respeto

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Para los asesinos, una mierda